LA FE DEL CREYENTE EN JESÚS COMO EL PAN DE VIDA

(Juan 6:22-35) Jesús estuvo frente a una multitud que se había reunido para escuchar sus enseñanzas, vino a ellos con compasión y sanó a todos los enfermos, los alimentó al multiplicar los panes y los peces; por este milagro quisieron hacerlo Rey y Él se negó porque las motivaciones que ellos tenían no cumplían con el propósito por el cual había venido y se les presenta como el verdadero pan que da vida.

1. Jesús transforma la existencia y la condición en la vida de todos. La motivación de la gente no era una fe real sino parcial movida por la necesidad, más no por el conocimiento de quién era Jesús, entonces Él los confronta diciéndoles que trabajen no por la comida que perece sino por la que a vida eterna permanece, la cual Él les ofrece.

2. La fe puesta en Jesús provee maná permanentemente, debemos dejar de mirar horizontalmente para ver verticalmente, mantener la mirada en las cosas de arriba. Ellos iban buscando la provisión natural pero Jesús les dice que Él es el pan del cielo. Mantenga su fe puesta en Jesús como el pan que da vida.

3. Debemos comer del Pan de vida todos los días, para ello se requiere leer la palabra y orar, que son dos partes de una conversación que fortalece la fe.
La multitud no lograba entender quién era Jesús ni qué podía hacer porque no tenían la revelación del Espíritu Santo, quien está lleno del Espíritu Santo no carece de fe.
Jesús habla aquí de su cuerpo y de su sangre, la ordenanza de la Cena del Señor que nos recuerda su sacrificio en la cruz y nos brinda la oportunidad de ponernos a cuentas con Él.

4. La fe en Jesús me lleva a compartir con aquellos que adolecen de Él. Compartir de Cristo aviva la fe y activa los milagros. ¡Es tiempo de alcanzar esta fe!.

Dios les bendiga, Pastor José Carabalí